Votamos a Nerón y ahora nos intoxica el humo

POR: ERNESTO BISCEGLIA – www.ernestobisceglia.com.ar

Recuerdo una pregunta que se repetía en algunos reportajes que me hacían antes de las elecciones del 2023: “¿A quién va a votar Usted?” Y yo respondía “A Milei”; ¿Por qué? Me preguntaban. Mi respuesta era: “Primero para terminar con el kirchnerismo, y luego, porque este tipo no parece muy cuerdo, pero por ahí le pega a una y comenzamos a dar la vuelta”. En lo único en que no me equivoqué fue en que “este tipo no parece muy cuerdo”. A lo demás no lo vi venir. Y millones pensábamos igual entonces.

Repito: Hoy, quiero que me indemnicen el voto. Porque esto no es lo que yo -y millones- votamos. Esto no se parece en nada a un gobierno y cada vez se parece más a una banda de hampones ni siquiera de guantes blancos porque aquí y allá saltan acusaciones de toda índole. Desde los concejos deliberantes hasta la propia presidencia, los libertarios son una decepción. Dato, no relato, se diría.

¿Y este era el gobierno que prometía la moral como política de Estado? Hoy, las causas y acusaciones le brotan al poder como lo hongos después de la lluvia.

Es que el ejercicio del poder conlleva la obligación de tener y mantener las manos limpias. El presidente, Javier Milei, suele utilizar descalificaciones de grueso calibre hacia el ex presidente, Raúl Alfonsín; pero olvida cuando en la Capilla Stella Maris, monseñor Medina sugirió que había actos de corrupción en el gobierno, Alfonsín, subió al púlpito y pidió que se denunciaran. En el gobierno libertario se agigantan las sospechas motivando que el ciudadano piense ya en un encubrimiento.

Ellos mismos destruyen la presunción de inocencia con sus procedimientos.

Por  lo demás, millones somos los que pensamos a esta altura que hemos votado a un Nerón que terminó prendiéndole fuego al país, hundiendo a la clase media, destruyendo a las pymes, segando a las industrias y hasta vendiendo el país por retazos.

Todo incendio produce humo, y el humo ahoga, hacer perder la visibilidad, tizna la realidad, provoca asfixia y como en los bosques arrasa todo a su paso. Quizás la metáfora más apropiada para describir lo que está ocurriendo.

Para mayor parangón con aquel desquiciado emperador romano, este Milei, también “canta” sobre las ruinas de lo que está dejando. Posee la megalomanía de los descentrados y así como Nerón se pensaba un gran artista, este individuo se piensa un candidato al Nobel de Economía.

Al final, no pareciera que estamos siendo gobernados por un gabinete sino por los Locos Adams, con el agravante de que estos ni son inofensivos y mucho menos graciosos.

Lo peor de todo es que luego de todo desastre, recuperarse del deterioro es siempre más costoso que hacer todo de nuevo. –

© – Ernesto Bisceglia 

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