El mundo gira hacia el Pacífico. ¿Y los municipios de Salta?

POR: ERNESTO BISCEGLIA – www.ernestobisceglia.com.ar

El progreso de Salta se mantiene detenido porque los intendentes siguen pensando como en el siglo XIX. En su gran mayoría no son administradores eficaces de la cosa pública municipal sino un “revival” de patrones de estancia. Casos hay en que incluso se comportan como señores feudales confundiendo gestión con un paternalismo social. Este modelo ya está terminado en nuestros días.

Durante décadas, los municipios administraron alumbrado, barrido y limpieza. Pero el siglo XXI les plantea un desafío mucho mayor: pensar estratégicamente su lugar en un mundo donde el eje económico se desplaza hacia Asia-Pacífico. Si Salta quiere aprovechar esa oportunidad histórica, la transformación deberá comenzar desde abajo. Como escribió José Hernández en el Martín Fierro,”El fuego siempre calienta desde abajo.”

Claro, pero cómo hablarles de pensamiento estratégico cuando todavía no pueden resolver el problema de la recolección de residuos, cuando los vertederos arden a cielo abierto, cuando lo que importa es el clientelismo y no son pocos los que además tienen causas judiciales abiertas. Sin contar aquellos que todavía ejercen el derecho de pernada.

Escribí en mi libro “La Revolución Municipal” que la reconstrucción de la democracia vendrá necesariamente desde los municipios. Pero a ese problema ahora se agrega este de pensar el municipio en modo estratégico. Porque si el centro económico del planeta se desplaza hacia el Pacífico, ¿qué deberían estar haciendo hoy los municipios salteños para no quedar fuera de la historia?

Hoy, para los municipios salteños, la nueva “Ruta de la Seda” es el Corredor Biocéanico, y la mirada debe dirigirse hacia los puertos del norte chileno y la economía asiática que ya modifican completamente la posición de Salta.

Si queremos una provincia con potencial económico para los próximos 30 años, la transformación debe comenzar en los municipios. Pero claro, un intendente del siglo XXI debe pensar más como un gerente de desarrollo territorial. El problema en Salta es que tenemos intendentes que avisan que van a la reunión escribiendo “llendo”. Y así, es difícil que vayamos al futuro.

Ocurre que para pensar en el municipio del siglo XXI y contribuir al desarrollo de una economía regional, un intendente no sólo debe tapar baches, sino generar condiciones para atraer inversiones. Pensar en crear parque industriales.

En nuestro caso, supimos proponerle a algunos municipios hermanamientos internacionales, trajimos contratos de capacitación con la posibilidad de que los mejores posicionados fueran a capacitarse al exterior durante seis meses… ¡Todo pagado por los gobiernos del exterior!

Todo viene bien hasta que aparece una pregunta recurrente: ¿”Y la mía”? En ese punto es donde se confunde el servicio con el servirse de la gestión. El resultado no puede ser otro que el fracaso.

Les hablamos de digitalizar el municipio y piensan que es abrir una cuenta en Facebook, en Instagram o Tik Tok.

Es inútil pensar en modernizar municipios con intendentes que ni siquiera saben la importancia del Corredor Biocéanico (ni siquiera saben qué es eso) y no alientan políticas de arraigo para los jóvenes basadas en su acervo cultural.

No escribimos desde la teoría sino desde las experiencias fracasadas, porque durante años intentamos sembrar estas ideas en algunos municipios. Pero es inútil, a Cristóbal Colón le costó menos sacarle tres carabelas a la reina de España que insertar una idea nueva en Salta.

Y citaré una anécdota: en cierta oportunidad, un intendente contrata nuestra Consultora para tres días de conferencias sobre estos temas. Al finalizar, me invitan a una reunión con el gabinete y el hombre dice: “Tenemos que contratar a Ernesto para que venga a capacitar a los compañeros en peronismo”. Huelga decir más.

Nada más una rápida enunciación mirando el mapa de Salta, nos permite sugerir en qué se podría especializar cada municipio para contribuir al progreso de la provincia en este nuevo contexto.

Por ejemplo, Cafayate, podría desarrollar una política para convertir en la “Capital Mundial del Enoturismo de altura”. Pero allí todo se agota en la Serenata a Cafayate, que por tercer año consecutivo no lograr cuadrar los números.

El municipio de General Güemes, podría convertirse en el Nodo logístico del NOA. El gobernador, Gustavo Sáenz, supo firmar ya convenios con Nación por este tema.

En Tartagal, deberían estar pensando en Energía y servicios petroleros.

En Orán, generar condiciones para desarrollar la Agroindustria tropical. Las grandes firmas que explotan los cítricos y afines sacan la producción directamente al Puerto de Buenos Aires.

En Rosario de la Frontera, el Turismo de salud debería ser una propuesta nacional e internacional

Ni pensar en San Antonio de los Cobres, convertido en un Centro de innovación minera. Y así…

En estos tiempos ya no hay que inventar nada, sólo hay que leer, informarse, estudiar y sobre todo PLANIFICAR.

El problema no es la falta de recursos. Es la ausencia de una cultura política capaz de pensar estratégicamente el desarrollo municipal.

El desafío de Salta no es construir el municipio del futuro. Es animarse a salir del municipio del pasado.

© – Ernesto Bisceglia

También podés leer:

Salta: Cruzar los Andes  o hundirnos en el Atlántico – Ernesto Bisceglia – Editorial

¿Quién está pensando la Salta de 2050? – Ernesto Bisceglia – Editorial

El retorno del «Granero del Mundo»: ¿Una oportunidad histórica para Salta ante la crisis europea? – Ernesto Bisceglia – Editorial