Un Cacho de Cultura: La Heroica: la sinfonía que cambió la historia de la música

POR: ERNESTO BISCEGLIA – www.ernestobisceglia.com.ar

Asistimos anoche a una impecable presentación -como siempre- de nuestra Orquesta Sinfónica de Salta, esta vez bajo la dirección del Maestro Jorge Lez. El repertorio incluyó dos grandes obras del período de transición entre el Clasicismo y el Romanticismo: la Sinfonía Nro. 3 de Ludwig van Beethoven, conocida como “Heroica”, y el Concierto para Clarinete Nro. 2 de Carl Maria von Weber, donde actuó como solista el clarinetista español Raúl Traver.

Mi desconocimiento de la obra de Von Weber no me permite comentarla, excepto que la interpretación de Traver tiene la virtud de elevar el espíritu.

Ahora, si hubiera que señalar el momento exacto en que la música entró en la modernidad, muchos musicólogos señalarían a la a Sinfonía N.º 3 en Mi bemol Mayor, Op. 55, más conocida como «La Heroica», de Ludwig van Beethoven.

Compuesta entre 1803 y 1804, la obra nació bajo la influencia de los ideales de la Revolución Francesa. Beethoven admiraba profundamente a Napoleón Bonaparte y veía en él al héroe que encarnaría la libertad y el progreso de los pueblos. De hecho, la sinfonía iba a llevar su nombre. Sin embargo, cuando Napoleón se coronó emperador, Beethoven estalló de furia. Según la tradición, arrancó la portada de la partitura y borró la dedicatoria. El héroe se había convertido en tirano.

Lo revolucionario de La Heroica no fue sólo su inspiración política. Hasta entonces, las sinfonías eran obras elegantes, destinadas al entretenimiento de las cortes. Beethoven rompió todas las reglas: escribió una obra de una duración inédita, de enorme fuerza dramática y con una profundidad emocional desconocida para su tiempo.

El primer movimiento es una verdadera epopeya sonora. El segundo, una marcha fúnebre, parece llorar la muerte de un ideal. El tercero recupera la energía vital mediante un brillante scherzo, mientras que el final culmina en una serie de variaciones que celebran la capacidad humana de sobreponerse a la adversidad.

Por primera vez, una sinfonía dejaba de ser música decorativa para convertirse en un relato filosófico sobre la condición humana.

Con La Heroica, Beethoven inauguró el Romanticismo musical y abrió el camino para compositores como Brahms, Wagner, Bruckner y Mahler. Después de ella, la música ya no volvería a ser la misma.

Dos siglos después, sigue sonando como una declaración de principios: la lucha, la caída y la grandeza del ser humano convertidas en música. Un homenaje a la Libertad, que a los liberales nos regocija el alma. –