Un Cacho de Cultura: El vals de Anthony Hopkins o cuando el silencio de los inocentes también compone

POR: ERNESTO BISCEGLIA – www.ernestobisceglia.com.ar

Todos tenemos en la conciencia la figura de Anthony Hopkins, como uno de los grandes actores del cine universal; desde su celebrado papel en “El silencio de los inocentes”, donde encarna al terrible Hannibal Lecter hasta “La máscara del Zorro”. Confieso, me sorprendió cuando hace un largo tiempo buscando alguna música para acompañar alguna jornada de trabajo me encontré con “And the Waltz Goes On”, un vals que conserva todo el espíritu de la sangre vienesa, compuesto por Hopkins.  

Así descubrí que Anthony Hopkins, además de actor monumental, es compositor formado y pianista desde su juventud. En 1964 escribió un vals que permaneció décadas en un cajón, hasta que en 2011 vio finalmente la luz bajo el título “And the Waltz Goes On”, interpretado por la Johann Strauss Orchestra y dirigido por André Rieu.

Lejos del artificio cinematográfico, el vals es clásico, melancólico y contenido, de una elegancia casi decimonónica. No busca deslumbrar: camina, avanza con pudor, como un recuerdo que vuelve sin hacer ruido. Hay en él nostalgia, pero no tristeza; refinamiento, pero no solemnidad.

Hopkins lo compuso sin pensar en el escenario ni en la fama, como quien escribe para sí mismo. Tal vez por eso emociona: porque no actúa. Es música escrita desde el silencio de alguien que entiende el tiempo, la espera y la belleza que no necesita aplauso.

Un vals tardío, sí. Pero como todo lo verdadero, llegó cuando tenía que llegar.