ERNESTO BISCEGLIA.COM.AR – POR ERNESTO BISCEGLIA. – El 18 de febrero de 1546 en Eisleben, Alemania, a la edad de 62 años, falleció Martín Lutero, una figura central en la Reforma Protestante cuyo legado teológico y social continúa siendo influyente en la actualidad.
La vida de Lutero ofrece ejemplos tocan picos de altura en materia de revolución del pensamiento religioso. Luego de abandonar los hábitos se casó con una exmonja agustina llamada Catalina Von Bora, con la cual tuvo varios hijos y las crónicas señalan que fue un ejemplo de matrimonio aquel.
Ese matrimonio con Catalina Von Bora fue un evento notable que desafió las normas establecidas de la Iglesia Católica Romana sobre el celibato clerical y el papel de las mujeres en la sociedad religiosa ayudando a legitimar el concepto de matrimonio clerical en el protestantismo temprano.
Una evaluación del Pensamiento de Martín Lutero
Martín Lutero, como teólogo y reformador del siglo XVI, es una figura monumental en la historia religiosa y cultural de Occidente. Su pensamiento ha dejado una marca indeleble en la concepción de la fe, la autoridad y la salvación.
Una de las características más distintivas del pensamiento de Lutero es su énfasis en la doctrina de la justificación por la fe. Lutero argumentó que la salvación no se alcanza a través de las obras humanas, sino únicamente por la fe en Dios y su gracia. Esta idea, expuesta en su obra «Sobre la libertad del cristiano», marcó un quiebre significativo con la enseñanza católica de su tiempo y sigue siendo fundamental para muchas ramas del protestantismo.
Defendió también la «Autoridad de las Escrituras» en asuntos de fe y práctica, es decir, bastaba la Biblia como única fuente de revelación divina y por lo tanto este Libro debía ser accesible para todos los cristianos.
Frente a una «Teología de la Gloria» imperante en su tiempo, opuso la «Teología de la cruz», sosteniendo que el sufrimiento y la debilidad son aspectos inevitables de la vida cristiana y que la verdadera fe se manifiesta en medio de la adversidad. Si bien un tanto complejo de comprender a primera vista, esta concepción teológica apuntaba a resaltar la obra redentora de Cristo en la Cruz. Evidentemente, este asunto requiere de una lectura y meditación más profunda de la obra de Lutero que excede a estos renglones.
Su concepción sobre los Sacramentos, en particular la Eucaristía, tocaba en cierta forma puntos coincidentes con la concepción de Giordano Bruno quien cuestionaba la doctrina católica de la «Transubstanciación«, que sostiene que durante la Eucaristía, el pan y el vino se convierten literalmente en el cuerpo y la sangre de Cristo, visión que el papado consideró herética.
Por su parte, Lutero, reconoció sólo dos sacramentos principales: el Bautismo y la Cena del Señor o Eucaristía, apartándose de la «Transubtanciaciòn» y reconociendo una forma de presencia real llamada «Consubstanciaciòn«, que afirmaba la presencia real de Cristo junto con los elementos del pan y el vino.
Contra la corrupción en la Iglesia Católica
En aquellos días, el Papa León X decidió financiar la construcción de la Basílica de San Pedro en Roma para lo cual echo mano del expediente llamado «Venta de Indulgencias», es decir que los fieles de la Europa podían comprar el perdón por los pecados pasados y futuros a cambio de un documento que les certificaba la salvación. Martín Lutero denunció esta venta de perdones como una estafa de la Iglesia Católica y clavando sus 95 Tesis teológicas en la puerta de la catedral del Castillo de Wittenberg (también conocida como la Iglesia de Todos los Santos). El impacto de estas Tesis dio lugar a la Reforma Protestante que dividió a la cristiandad europea de la época.
El pensamiento de Martín Lutero es una amalgama compleja de teología, crítica social y reforma eclesiástica. Su legado perdura hasta nuestros días, tanto en las comunidades protestantes como en el diálogo interreligioso y la comprensión de la historia cristiana. Si bien su influencia es innegable, su figura sigue siendo objeto de debate y reflexión en el ámbito académico y teológico.