POR: ERNESTO BISCEGLIA – www.ernestobisceglia.com.ar
Cada 13 de agosto se celebra el Día Internacional del Zurdo. Una fecha destinada a reconocer a esa minoría que durante siglos sufrió discriminación por utilizar la mano equivocada para escribir, comer o firmar decretos.
La noticia cayó como un baldazo de agua fría en ciertos círculos libertarios. No porque tengan algo contra los zurdos anatómicos, sino porque la palabra les produce una reacción alérgica y exantemática (aconsejo a los libertarios el uso de IA o Google para que sepan que es “exantemática”) similar a la que Drácula experimenta frente a un crucifijo.
Los especialistas aseguran que no existe relación alguna entre ser zurdo y adherir a una determinada ideología política. Sin embargo, en la Argentina contemporánea, la mera pronunciación del término puede provocar episodios de nerviosismo, aumento de la presión arterial y discursos de tres horas en redes sociales.
Tal vez, los “influencers” libertarios, como es tal Iñaqui, imagen viva de la estupidez, la ignorancia y el fanatismo, con pelos de muñeco de trapo, dedique filípicas y diatribas contra la fecha. Total, como no comprenden nada, todo da lo mismo.
Por tal motivo, y en un gesto de convivencia democrática, proponemos que durante el día de hoy los zurdos sean llamados simplemente «personas con predominio manual alternativo». Después de todo, bastante complicado está el país como para que una mano termine generando otra grieta.
La Argentina es quizás el único país del mundo donde alguien puede ser de derecha, votar a Milei y seguir siendo zurdo. Un drama biológico que la política todavía no ha logrado resolver. –