La intervención del PJ es la muerte del kirchnerismo en Salta

ERNESTOBISCEGLIA.COM.AR – POR ERNESTO BISCEGLIA. – La intervención del Partido Justicialista de Salta, impulsada por Cristina Fernández, ha sido un acto de soberbia. Un movimiento irreflexivo motivado por revanchas personales de un personaje mínimo como el diputado nacional, Emiliano Estrada, envuelto no sólo en un acto tan deplorable como es la conspiración mediática clandestina, en contubernio nefando con quienes no buscan sino satisfacer sus propios intereses personales, aun al costo de dañar la gobernabilidad y la estabilidad institucional en la provincia. Este acto antidemocrático, sólo servirá para depurar la política en Salta separando el trigo de la cizaña.

La intervención del PJ Salta, ha intentado ser un golpe político a la figura del gobernador, Gustavo Sáenz, pero lejos de fortalecer al kirchnerismo en la provincia, parece haber decretado su acta de defunción. La decisión de la exmandataria de tomar el control del peronismo salteño sólo ha logrado aislar aún más a su espacio dentro de un Partido que, en esta región, tiene un ADN más federal y pragmático.

Históricamente, el kirchnerismo nunca logró consolidarse como una fuerza dominante en Salta. Su peso electoral ha sido marginal y su supervivencia dependía más de la estructura nacional que de un arraigo real en la provincia. Con esta intervención, Cristina Fernández intentó forzar una conducción afín a su línea política, pero en realidad terminó reduciendo al PJ intervenido a un grupo de militantes leales a su figura, una minoría sin peso real en la política local.

Mientras tanto, el resto del peronismo salteño, el que tiene gestión, territorio y representación efectiva, continuará operando fuera de ese esquema. Gustavo Sáenz, con su estrategia de alianzas amplias, sigue consolidándose como el principal articulador del poder en la provincia, dejando a los kirchneristas como un grupo irrelevante en la discusión política real.

La intervención al PJ Salta, sólo ha conseguido generar una diáspora de peronistas que van desde la izquierda a la derecha, que en gran parte se reconcentrarán en el nuevo Frente Peronista, y muchos otros migrarán hacia un espacio nuevo como el Frente Liberal Salteño. El kirchnerismo residual en Salta quedará reducido.

Se puede decir sin temor al equívoco que a los dirigentes del kirchnerismo local (y nacional) les ha fallado la masa. La masa encefálica.

En definitiva, la intervención del PJ en Salta ha resultado ser un boomerang para el kirchnerismo. Sin territorio, sin aliados estratégicos y sin la posibilidad de manejar el partido a su antojo, este sector se enfrenta a su extinción en la provincia. Más que una jugada de poder, la medida terminó siendo la confirmación de una derrota anunciada.