Giuliana Donatella Bisceglia, presenta “Entre Nos”: El Negro Vera, el regreso del «cantor de madrugadas» que conquistó la frontera y Cafayate

REDACCIÓN – www.ernestobisceglia.com.ar

El folklore chaqueño tiene una nueva e imponente voz que pisa fuerte en el norte argentino y boliviano. Se trata de El Negro Vera, el joven oriundo de Salvador Mazza que visitó los estudios del programa Entre Nos en el marco de una intensa gira de prensa por la provincia.

Autodefinido como un «cantor de madrugadas», Vera repasó una historia de vida marcada por el talento innato y las decisiones difíciles. Aunque descubrió su don para el canto a los 17 años en actos escolares y peñas fronterizas de Yacuiba y Villamontes, el artista decidió alejarse de los escenarios profesionales durante casi cuatro años para abocarse al comercio en su pueblo natal.

Sin embargo, el destino y la insistencia de sus amigos le tenían deparado un regreso triunfal: el 30 de agosto del año pasado, para el aniversario de Salvador Mazza, volvió a subir a un festival. La respuesta del público fue tan explosiva que lo impulsó a retomar su carrera de manera estricta y profesional. Desde entonces, su crecimiento ha sido meteórico, logrando compartir escenarios con figuras de la talla de Lázaro Caballero e Iván Ruiz.

El gran hito de esta nueva etapa llegó este año en la Serena de Cafayate, cuando el mismísimo Chaqueño Palavecino lo invitó a cantar en el mítico escenario de la Bodega Encantada. «Subimos a cantar a las 8:20 de la mañana y toda la gente de mi pueblo se quedó despierta para hacerme el aguante; fue un momento único», recordó emocionado durante el programa.

Acompañado actualmente por Franco Tejada en guitarra y Matías Arias en violín, «El Negro» Vera demostró en vivo toda su potencia vocal interpretando clásicos como «Puesto Viejo» y «Vestido de Besos». Además, dejó importantes primicias en el piso: ya tiene grabada una colaboración internacional con un consagrado artista boliviano y planea un próximo trabajo junto al Grupo Vidalero de Tucumán.

Con el poncho y el sombrero bien puestos —accesorios que, según admitió entre risas en el bloque de entretenimientos, «le aportan un 50% más de facha»—, El Negro Vera demostró que la humildad, la potencia montaraz y la alegría son la fórmula perfecta para instalarse definitivamente en el cancionero popular argentino.