Gestión libertaria: el ajuste sin fin…

POR: DANIEL SALMORAL  –  www.ernestobisceglia.com.ar

Ya está anunciado. Este año, al igual que los dos anteriores, será de ajuste en el Estado. Fuerte en las provincias, que a la vez recibirán menos recursos por la merma en la coparticipación por Ganancias. Milei en busca de apoyos en el Congreso, manda disciplinar gobernadores vía «garrote o zanahoria». La pérdida de empleos públicos y privados seguirá creciendo más allá del relato oficial.

En el año 2026, el gobierno de Javier Milei seguirá ajustando la estructura del Estado con el mismo argumento que cuando llegó a Casa Rosada en 2023: equilibrio y superávit fiscal más baja de inflación, por lo que hace necesario continuar recortando, ahora en 10% más, los puestos de trabajo estatales.

Según datos oficiales, el número de personas desvinculadas de sus puestos en organismos oficiales desde que Milei asumió al gobierno asciende a más de 58 mil lo que se incrementará este año de acuerdo a lo que adelantó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

El funcionario dijo que esta vez los despidos se centrarán en organismos grandes como la Oficina Anticorrupción, INDEC, CONICET, CONEAU, ARCA, Archivo General de la Nación, ANSES, CONADIS, ENARGAS, ENRE, INTA, INTI y ENACOM principalmente.

Esta reducción coincidiría con la finalización de contratos que no serían renovados, señalando que hay algunos que vienen desde el gobierno de Carlos Menem.

También afirmó que la orden recibida del Presidente es la de «acelerar lo más que se pueda este proceso», a fin de hacer realidad su promesa de ir reduciendo el empleo público a su mínima expresión, en sus «primeros» cuatro años de gobierno.

“Vamos a terminar de eliminar registros de automotores y a privatizar más empresas”, adelantó en ese sentido.

En el sector privado, en tanto, consultoras estiman que entre 2024 y 2025 más de 200.000 puestos de trabajos formales se perdieron.

Eje en las provincias

Paralelo a ello, la «motosierra» alcanzará a las provincias de manera concreta, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) los cambios impositivos asociados a la modernización laboral, implicarían una pérdida de recursos coparticipables por $1,2 billones en moneda actual en el corriente año.

En el caso de Salta, la pérdida estimada sería de $41.638 millones que impactarían en la calidad de vida de los salteños por la disminución de recursos para la atención de obras de infraestructura, sobre todo.

El principal recorte ideado por Sturzenegger pasará por la reducción en el impuesto a las Ganancias, uno de los más importantes que Nación coparticipa y que hasta ahora, a pesar de la presión de los gobernadores, el gobierno nacional nada dijo sobre compensar la enorme pérdida de recursos que eso significaría para las administraciones del interior del país y CABA.

Esta cuestión es la que hoy ocupa la agenda de los mandatarios de las provincias, y es «prenda de negociación» con el gobierno nacional que lleva adelante el ministro político de Milei Diego Santilli, por el apoyo legislativo que necesita en el Congreso por temas como Reforma Laboral y Tributaria.

La gestión mileísta, al más puro estilo de la «casta», recrea por estos días el «toma y daca» y así seguirá hasta horas antes del 10 de febrero que es la fecha en que comenzaría a tratarse en los recintos legislativos, las dos cuestiones.

Además de eso, también para el Jefe de Gobierno es importante concretar la reforma en la SIDE por la cuál tendría más poder y podría actuar como «una versión mileísta de la Gestapo», actuando sobre ciudadanos sin intervención de la Justicia.

El asunto, a pesar de la gravedad que implica porque significa en lo cotidiano que la ciudadanía perdería derechos constitucionales esenciales, el gobierno de LLA minimiza las críticas y avanza ofreciendo para ello «garrote o zanahoria» a los gobernadores, para que sin mayores comentarios hagan que sus legisladores «voten a libro cerrado» el polémico proyecto cuando llegue al Congreso.

Encuestas que acompañan

Este nuevo paquete de leyes que el gobierno libertario ya viene impulsando desde los últimos meses del año pasado, de acuerdo a lo que afirman funcionarios y legisladores, está legitimado por los votos obtenidos en la elección del pasado mes de Octubre/25, reafirmado por lo que muestran algunas de las últimas encuestas conocidas.

En líneas generales, esos números indican que alrededor de un 40% estaría dispuesto a volver a votar a Milei en 2027, lo que adelanta que podría estar otros cuatro años al frente del PEN.

«Es lo que el Presidente necesita para asentar las bases de la nueva Argentina. En 2031 quedarán muchas cosas por resolver todavía pero ya habríamos avanzado bastante y estaría erradicado el maldito populismo de décadas de gobiernos peronistas», comentan dirigentes libertarios y también macristas que saltaron el cerco, y ahora están «entropados» con LLA junto a la ahora senadora nacional Patricia Bullrich.

En el gobierno, aseguran que la gente de a pie ya entendió adónde va esta gestión, por eso rechaza de manera contundente otras propuestas, particularmente kirchneristas, las que estiman morirán de inanición en poco tiempo.

Epilogo

Más allá de los análisis, lecturas y pronósticos que haga la «inteligencia» libertaria, lo cierto es que buena parte del conjunto social está deteriorado y sin fuerzas para enfrentar este modelo anarco – liberal.

«Qué podemos hacer si los que estaban antes jamás pensaron en nosotros», comentan en un comedor comunitario que lucha diariamente para no dejar sin una comida austera, aunque sea, a los menesterosos que se dan cita en esos lugares para calmar al «triperío».

Economistas de variados sectores políticos, incluidos votantes de Milei, reconocen que «el ajuste no puede ser un fin en si mismo».

«No se puede vivir en un estado de ajuste permanente. En algún momento debe aparecer un mínimo alivio para la gente» dicen, aunque saben que eso por ahora no sucederá.

«Hay que pasar el invierno», dijo décadas atrás un economista liberal argentino que comparado con el actual Presidente, parece que en realidad era un militante del partido de Myriam Bregman.

Los políticos, no importa de qué partido sean, siempre estarán bien y no tendrán problemas en esperar el tiempo que sea pero la gente sencilla ya tiene dificultades y las seguirá teniendo mañana.

En el «eufórico» y ahora «chaqueñizado» gobierno libertario, alguien tendrá en cuenta esta realidad?…