ERNESTOBISCEGLIA.COM.AR – REDACCIÓN. – Compuesta en 1788, la Sinfonía N.º 40 es una de las más famosas de Mozart y una de las pocas que escribió en tono menor, lo que le da un carácter dramático e intenso. Se estructura en cuatro movimientos:
Molto Allegro – Un primer movimiento enérgico y apasionado, con un motivo melódico inquietante que se repite y desarrolla con gran intensidad.
Andante – Un segundo movimiento más sereno y melancólico, que contrasta con el dramatismo del primero.
Menuetto – Trio – Un minué que, lejos de ser festivo, suena tenso y agitado, con un trío central más relajado.
Allegro assai – Un final dinámico y lleno de tensión, que cierra la sinfonía con un tono casi trágico.

Es una de las obras más influyentes del clasicismo, destacada por su profundidad emocional y sofisticada escritura orquestal. Su impacto ha perdurado en la música, inspirando a compositores posteriores.
Aquí puedes disfrutarla completa: