ERNESTOBISCEGLIA.COM.AR – REDACCIÓN. – La Sinfonía n.º 6 en Fa mayor, Op. 68, conocida como «Pastoral«, es una de las obras más evocadoras de Ludwig van Beethoven, compuesta en 1808. A diferencia de sus otras sinfonías, esta tiene un carácter programático, ya que describe escenas de la naturaleza y los sentimientos que estas inspiran.
Los movimientos:
“Despertar de sentimientos alegres al llegar al campo” (Allegro ma non troppo)
Expresa la emoción serena y la alegría que se siente al llegar a un paisaje rural. La música es apacible y armónica, con un ritmo tranquilo que evoca un paseo por el campo.
“Escena junto al arroyo” (Andante molto mosso)
Se imita el murmullo del agua y el canto de los pájaros. Beethoven incluso identifica en la partitura sonidos del ruiseñor, la codorniz y el cuco, mostrando su amor por la naturaleza.
“Alegre reunión de campesinos” (Allegro)
Representa una animada fiesta campestre con danzas populares y un ambiente festivo, pero con cierta rusticidad en la música.
“Tormenta” (Allegro)
Una fuerte tormenta irrumpe con truenos y ráfagas de viento representadas en la orquesta. Este es el clímax dramático de la sinfonía.
“Himno de los pastores. Alegría y gratitud después de la tormenta” (Allegretto)
La tormenta se disipa y la música refleja un ambiente de calma, gratitud y paz, cerrando la sinfonía con una sensación de armonía con la naturaleza.

La Sexta Sinfonía es una de las primeras grandes obras sinfónicas en plasmar imágenes y sentimientos inspirados en la naturaleza, y sigue siendo una de las más queridas del repertorio clásico.