El peligroso despotismo y la violencia de género del concejal Pablo López

ERNESTOBISCEGLIA.COM.AR – SALTA – REDACCIÓN. – El semillero de La Libertad Avanza viene germinando una peligrosa gavilla de personajes que hacen gala en las redes sociales de su autoritarismo y desprecio por todos aquellos que no piensan como ellos. Tal vez, un resabio de los dichos de su líder, Javier Milei, quien sostiene “Somos superiores. Somos estéticamente mejores”.

Una cosa son las paranoias propias de una generación casi nula en formación general y sobre todo política, que se sienten respaldados por una organización -por así llamarla- que en no pocos aspectos trae a la memoria pinceladas de la formación de las juventudes del nacionalsocialismo alemán. Recordemos que Adolfo Hitler, llegó al poder por el voto democrático de la población. Esa organización practicó una pedagogía que alentaba el racismo y el odio hacia todo lo que no fuera como ellos.

Pero otra cosa muy distinta ya es el salirse del ruedo institucional que le corresponde como concejal por la Capital de Salta, y lanzarse a vagabundear por la provincia cual heraldo de causas perdidas. En realidad, el perdido es el concejal, Pablo López, quien decidió amanecer un día en el pueblo de San Carlos, denunciando que allí hay “un político corrupto” (SIC), lo cual de suyo ya constituye un prejuicio. Acto seguido, señala este personaje que “La intendente, Kukina Vargas está acusada de haber hecho desaparecer, nada mas ni nada menos que sesenta milloncitos de pesos”. Pero lo más absurdo sucede al final cuando el paseandero afirma que “Vamos a estar acompañando a estos ediles para que esta mujer quede tras las rejas”. Sencillamente hilarante y delirante de lo este López.

El final del video, a nuestro entender, por sí sólo ya ameritaría una denuncia por violencia de género al presentar a la intendente Vargas tras una puerta de rejas carcelaria. Entendemos asimismo, que se presenta un caso claro de calumnias e injurias, sin contar que se podría agregar al paquete el daño moral y algunos tipos penales más.

Ahora, lo que menos se comprende es qué hace un burro contando gallinas -y entiéndase que se trata de una metáfora-, cuando en el corral de las gallinas no cabe un burro; salvo el “gallo que se enamoró perdidamente de una pata que nadaba en la laguna”. No se puede mezclar la fauna.

Esto para decir que el concejal, Pablo López, debería estar caminando los barrios de la Capital y no los pueblos de la provincia. Revisando el estado de las calles, constatando la seguridad ciudadana, parado a las tres de la madrugada en algún puesto de control de alcoholemia y no a esa hora libando vinos cafayateños; en fin. ¿Qué acaso ya no queda nada por legislar y controlar en la Capital? Si así fuera, López, debería renunciar y dedicarse a esto que está haciendo. ¿Campaña política, lo llaman?

En los países civilizados, con políticos ilustrados, el ámbito de actuación se llama jurisdicción; se llama institucionalidad. Y se llama ignorancia y prepotencia ir a meter la nariz en otro corral y más grave todavía, lanzar una acusación tan temeraria sin ninguna prueba.

Otro que anda perdido en la neblina de sus obligaciones en el concejo deliberante de la Capital, es, José García, que en vez argumentar, canta; pero luego de esta demostración de voluntarismo autoritario de su par, Pablo López, hasta se podrían comprender las razones por las que dicen, le habría querido “bajar los dientes” al libertario. Ciertamente, el Concejo Deliberante de Salta es otro gallinero sin conducción.

Ya lo decía San Agustín: “La paz es la tranquilidad en el orden” Y el orden es cuando cada cosa está en el lugar que le corresponde. López, evidentemente, no está donde le corresponde. Y sus neuronas parece que tampoco. –