El pago biométrico ya es una realidad: ¿Ya comenzó a operar el “Chip del Anticristo”?

POR ERNESTO BISCEGLIA. – Mientras las redes sociales multiplican espacios donde se denuncian avistamientos en el cielo y crecen los “profetas” que anuncian el pronto regreso de Cristo y le dan un tono apocalíptico a la guerra en Oriente, a la vez que la prensa internacional bate tambores anunciando la Tercera Guerra Mundial, los analistas económicos anticipan que en dos o tres años el dinero físico desaparecería lo mismo que las tarjetas de crédito y la única forma de comprar y vender sería mediante un chip implantado en la mano.

La idea no es nueva, de hecho, ya supimos tratarlo en el año 2011 en una nota entonces titulada “Alta Masonería y el Chip del Anticristo”, que curiosamente ha desaparecido de la Web. Se trataba sobre la ley de reforma sanitaria propuesta por el ex presidente, Barak Obama, que pretendía “chipear” a todos los ciudadanos de manera que cuando fueran a un hospital con sólo presentar su mano ante un scanner se podía ver en la pantalla su historia clínica, su estado bancario y sus posibilidades de pagar.

Ahora, recientemente, el gobierno de Uruguay acaba de firmar “El Tratado del Chip” con el grupo Tienda Inglesa, cuyo accionista mayoritario es el grupo Goldman Sachs, por el cual para operar con ese grupo habría que tener implantado un chip que permitiría comprar y vender sólo a quienes estén “chipeados”. El grupo va por más, pretende negociar la compra de las cadenas Disco, Devoto y Geánt, lo cual generó una alerta entre los analistas del sector de supermercados por el peligro de que se establezca un monopolio.

Hasta allí la información, sin embargo, tal avance y en función de todo el contexto universal, y sin ser por esto escatológico, no se puede dejar de asociar las advertencias del Libro de la Revelación con una realidad que cada día se acerca más a la letra de las profecías joánicas.

La asociación de “chipeo” a los humanos con la “Marca de la Bestia” se menciona en el Libro del Apocalipsis, en el Capítulo 13, versículos 16 al 17. Según la Biblia, esta marca será impuesta a todas las personas en la frente o en la mano derecha y será necesaria para poder comprar o vender. Tradicionalmente, esto de la “marca” se ha interpretado de varias maneras, ya como un símbolo de lealtad al Anticristo y con una marca literal, ya como una metáfora de la sumisión a un poder maligno.

De la realidad a la teoría de la conspiración

Es un dato de la realidad que, hasta ahora, estos chips si se utilizan aunque principalmente en contextos específicos, como en algunas empresas para acceso a edificios y sistemas, y en algunas iniciativas para pagos sin contacto.

Este “chipeo”, como se lo denomina, tiene antes que lo escatológico, una consecuencia política inmediata que representa un control totalitario absoluto donde la libertad individual es completamente suprimida. Desde ese punto de vista se emparenta con una lógica de los hechos contemporáneos donde grupos como Black Rock, Bilderberg, Soros, Goldman Sachs y similares (o todos en conjunto) buscan arribar a un punto de dominación absoluta del planeta.

Son los que organizan las guerras, las hambrunas que diezman poblaciones, los que imponen políticas de control de natalidad a través de políticas como el feminismo, la promoción del aborto, la recomendación de la eutanasia, es decir, todas aquellas articulaciones legales que en todos los casos van en contra de la vida.

Desde el punto de vista de lo esotérico, que no es cosa de brujas sino una realidad existencial, el chip como “marca” tiene el sentido de una declaración de lealtad y adoración a las entidades del Averno.