El Frente Liberal Salteño ya le ganó a La Libertad Avanza

ERNESTOBISCEGLIA.COM.AR – POR REDACCIÓN. – Una reciente resolución judicial rechazó la impugnación presentada por La Libertad Avanza contra el nombre del Frente Liberal Salteño dejando en evidencia varios puntos clave sobre el escenario político en Salta y, más ampliamente, en la Argentina de Javier Milei.

El partido oficialista nacional –La Libertad Avanza- había argumentado que el nombre del Frente Liberal Salteño podía generar confusión y que, además, sus miembros tenían una postura crítica hacia el presidente y sus políticas. Sin embargo, la justicia falló a favor del Frente Liberal Salteño al considerar que no existe posibilidad de equívoco fonético entre ambos nombres y que, además, las ideologías no coinciden con lo que argumentaban los denunciantes.

Este fallo no sólo es una victoria legal para el Frente Liberal Salteño, sino que también marca un precedente sobre los límites de los llamados libertarios en su intento de monopolizar ciertos términos y encasillar críticas políticas como ataques personales. En un contexto donde Milei ha hecho del enfrentamiento discursivo una de sus principales herramientas, esta derrota judicial revela que no todo el aparato institucional se doblega ante su estilo confrontativo.

Por otro lado, el fallo pone en evidencia una de las principales falencias de La Libertad Avanza: su falta de construcción partidaria y territorial. Mientras los libertarios salteños se sostienen en la imagen de Milei y sus apariciones mediáticas, en las provincias aparecen fuerzas que, sin estar alineadas con el kirchnerismo o el peronismo tradicional, desafían su hegemonía desde otros sectores del liberalismo. Esto demuestra que el liberalismo no es un bloque monolítico en Argentina.

Además, el episodio deja en claro que La Libertad Avanza busca acallar cualquier expresión disidente dentro del espectro ideológico en el que se ubica. Lejos de fomentar un verdadero debate de ideas, lo que correspondería a un verdadero liberalismo su estrategia parece ser la de censurar o deslegitimar toda postura crítica, incluso cuando proviene de sectores que, en términos económicos y políticos, comparten algunos principios.

En definitiva, el intento de La Libertad Avanza de eliminar al Frente Liberal Salteño de la competencia política fracasó. No sólo no lograron impedir su participación, sino que terminaron fortaleciendo a esta nueva Fuerza, que ahora cuenta con el respaldo judicial y con un perfil aún más definido ante la opinión pública.

Este episodio deja una lección para los libertarios de paladar negro: el poder judicial y la democracia siguen operando más allá de los caprichos políticos de quienes creen que pueden imponer su voluntad sin oposición.