ERNESTOBISCEGLIA.COM.AR – POR ERNESTO BISCEGLIA. – A propósito de esta fecha histórica, cuando todos los homenajes se reducen a discursos que luchan por ser académicos y oratorias políticas desafinadas, nunca se escucha puntualizar la importancia decisiva que tuvo para la historia continental la Batalla del 20 de Febrero de 1813.
Todo cuanto podamos aportar no será sino alegoría dialéctica que, con errores o faltantes, abundan en las redes sociales y falta en las aulas, donde la Gesta Güemesian y la Gesta Belgraniana, todavía no tienen el espacio que el conocimiento de la importancia de estas acciones debieran aleccionarse para los salteños como herederos de las Glorias de aquellos días. Pero, mientras no exista patriotismo y la mediocridad sea la tiza política que escribe los días de quienes manejan -o dicen hacerlo-, la educación en Salta, diremos con el mismo Manuel Belgrano: “Sin educación, el balde es cansarnos. Nunca seremos más de lo que somos”.
En resumen, son tres los conceptos fundamentales a nuestro entender que hay que fijar sobre la importancia de esta jornada:
1.- Sin el triunfo de Manuel Belgrano en los Campos de Castañares, el camino de los realistas hasta Buenos Aires habría estado prácticamente allanado. La Metrópoli porteña hubiera caído y el rumbo de la historia hubiera sido muy distinto, habida cuenta que de caer Buenos Aires, el Puerto habría sido dominado por los españoles que habrían fortificado inimaginablemente su poder con el concurso de Montevideo en el Río de la Plata.
2. – Si Manuel Belgrano no hubiera obtenido el triunfo de Castañares, obviamente, el General José de San Martín, no hubiera venido al norte en 1814 y haber constatado “De visu”, que “Continuar la guerra en el norte es echar hombre y recursos al pozo de Airón”. No habría concebido su estrategia del Plan Intercontinental o Plan Tenazas y el Ejército de los Andes jamás hubiera existido. Ergo, la epopeya de cruzar a Chile venciendo a la Cordillera, liberar a Chile y luego al Perú, tampoco se hubieran dado. ¿Qué habría hecho Bolívar entonces sin la “Noche de Guayaquil? ¿Cómo hubiera sido posible la unión con la actual Bolivia y el Alto Perú y su concatenación con las Provincias Unidas del Sur? Si, es historia confrafáctica, pero la lógica se desprende, precisamente, del triunfo de Belgrano en Salta aquel 20 de Febrero de 1813.
3. – Tal vez, el Prócer Gaucho, Martín Miguel de Güemes, no hubiera existido como tal. Primero, porque no estaba en el Norte. Recordemos que Güemes no está en la Batalla de Salta porque se hallaba castigado por Belgrano en Buenos Aires. ¿Habría consumido sus días, Güemes, como un oficial más del Estado Mayor porteño? De hecho, no habría retornado a Salta en 1814 con San Martín. Tampoco hubiera sido nombrado jefe del Ejército de Observación y las partidas gauchas es probable que no hubieran existido. La Gesta Güemesiana, lógicamente, tampoco hubieran existido. Los salteños no tendrían Padre de la Patria Gaucho y nada que conmemorar el 17 de Junio.
Por último anotemos, que tal vez, lo único tangible a nivel histórico, hubiera sido el Bautismo de Fuego de la Bandera Nacional, enarbolada en aquel episodio por Manuel Belgrano a disgusto de los señoritos del gobierno de Buenos Aires.
Siendo así y dicho esto, podemos continuar enseñando en las aulas la historia oficial… si enseñando es acaso el término, o sólo mencionando más o menos, así por arriba cómo fueron las cosas, mientras algunos continúan preguntándose si Belgrano era homosexual o si Güemes fue herido de muerte por ser hallado en lecho ajeno.
Pero sí, afirmémoslo con toda certeza: Sin el triunfo del General Manuel Belgrano en Salta, a lo mejor, el mapa sudamericano hoy sería diferente. –