Basta de macaneo político; es hora del diálogo, el consenso y la construcción multipartidaria

POR ERNESTO BISCEGLIA. – Las urgencias de la hora imponen que termine la política de la foto y el verso para asumir posturas definidas y realistas, porque de otro modo estamos preparando el escenario para una nueva postergación de otros veinte o veinticinco años. Lo más grave de esta inoperancia es que sus resultados se los heredaremos a los venideros y entonces sí, la historia nos juzgará con impiedad.

En el actual escenario político de Salta es una realidad que sólo el Partido Justicialista se erige como el único bastión en pie capaz de sostener el equilibrio y la gobernabilidad en la provincia.

La izquierda fue ultimada por la Pyme política “Del Plá-López & Cía” y la Unión Cívica Radical fue ultimada por ese mercenario de Miguel Nanni, un individuo que debe ser desterrado definitivamente de la política porque es incapaz de construir nada superador. Verdaderamente, una escoria sin valor de reciclado alguno.

Por eso, frente a este panorama de fragmentación política y desafíos sociales tan graves y urgentes que requieren una respuesta unificada, entendemos como necesaria e imprescindible la formación de un frente multipartidario bajo el liderazgo del PJ. Esta reunión de seres y pareceres, en Salta, se presenta no sólo como una estrategia necesaria, sino como una urgencia ineludible.

El gobernador Gustavo Sáenz, ha demostrado un compromiso explícito con el desarrollo de la provincia de Salta que se encuentra ante el reto de fortalecer la gobernabilidad en un contexto de creciente complejidad. Por eso, la consolidación de un frente amplio, que agrupe a expresiones políticas de diversos signos, no solo sería un respaldo esencial para la “Gestión Sáenz” sino también un impulso decisivo para el fortalecimiento del FEDERALISMO y la creación de un PENSAMIENTO REGIONAL que defienda los intereses de Salta en un país cada vez más centralizado.

No se trata, por supuesto, de renunciar a ningún pensamiento ni de renegar de trayectoria alguna, sino inspirarnos en el Abrazo del General Juan Domingo Perón y el Dr. Ricardo Balbín, antagónicos y adversarios enconados durante décadas, pero que en un momento crítico del país dieron el ejemplo de que es necesario bajar un poco las banderas particulares para poner por encima de todas, la Enseña Nacional y nuestra Bandera de Salta, en la búsqueda de soluciones programáticas integrales que sirvan en beneficio de todos los salteños, particularmente de aquellos que AUN NO EXISTEN.

Sería un grave error repetir el escenario de alianzas de goma y proponiéndole a la ciudadanía como candidatos a los mismos que hoy ya se puede decir que son responsables en su cuota parte del desastre nacional que padecemos. Es hora de integrar a la política a ciudadanos con pensamientos sustentables pero conscientes de que las ideas son varias pero el objetivo es uno solo: PENSAR SALTA, PENSAR LA REGIÓN.

Es un hecho que el Justicialismo, con su profunda raigambre en la historia política argentina, tiene la oportunidad de ser el eje articulador de esta convergencia política. Su capacidad para integrar diversas corrientes y su vocación por el diálogo y la unidad (a ejemplo de Perón-Balbín, como dijimos “ut supra”), lo convierten en el actor ideal para liderar esta iniciativa. En un momento en que otros espacios políticos han quedado debilitados o deslegitimados, el PJ no solo debe asumir este rol, sino que tiene la responsabilidad histórica de hacerlo.

La formación de un FRENTE MULTIPARTIDARIO permitirá canalizar las diferentes voces y proyectos que coexisten en la provincia hacia un objetivo común: el fortalecimiento de la gobernabilidad y el desarrollo de Salta desde una perspectiva federalista. Es fundamental que este Frenete no se limite a ser una alianza electoral, sino que se convierta en un espacio de construcción colectiva, donde se debatan y acuerden políticas públicas que respondan a las necesidades y aspiraciones de la sociedad salteña.

La historia nos enseña que las alianzas temporales siempre tienen el fracaso asegurado.

Además, la consolidación de este frente no solo fortalecería la posición de Gustavo Sáenz como gobernador, sino que también enviaría un mensaje claro de unidad y fortaleza al resto del país. En un momento en que las provincias buscan cada vez más autonomía y un reparto más equitativo de los recursos, un frente multipartidario liderado por el PJ en Salta sería un ejemplo de cómo el federalismo puede ser practicado y defendido en la acción concreta.

En conclusión, la necesidad de formar un FRENTE MULTIPARTIDARIO desde el Partido Justicialista, con el apoyo y la referencia del gobernador Gustavo Sáenz, es una estrategia clave para garantizar la gobernabilidad, fortalecer el federalismo y construir un pensamiento regional que coloque a Salta en el lugar que merece en el escenario nacional.

Esta es una oportunidad histórica que no se debe dejar pasar.