¡Avivate Cafayate! Serenata por dos o cuando el folklore también cotiza en reventa

REDACCIÓN – www.ernestobisceglia.com.ar

El Duende de la Bodega Encantada, tomado por el mito popular como pillo, quedó reducido a un vulgar punga al lado de lo que resultó la “gestión” de la Rita Guevara, quien carga con dos denuncias ante ese organismo llamado Auditoría de la provincia, cuya existencia es más misteriosa que un agujero negro donde se pierden en la nada los expedientes y una denuncia penal de 6.000 (seis mil) fojas ante la Justicia. ¿Será Justicia?

La maledicencia pública que no descansa, publica ahora algo que ya se comentaba en el pueblo desde hace varios días. La exitosa venta en dos horas de entradas para ver al Chaqueño Palavecino, tendría un “lado B”, de “Boletería doble”.

En efecto, según habría divulgado un alma arrepentida dentro del municipio de Cafayate, funcionarios municipales habrían reservado entradas de la Serenata para revenderlas. No es denuncia aún; es ese estadio previo donde el rumor deja de ser chisme y empieza a pedir acta.

Por eso fue que las localidades se habrían agotado con una prolijidad sospechosa. Los vecinos hicieron fila. El público protestó. Y el folklore -ese bien común tan invocado- habría terminado administrado como con la misma prolijidad con que se contaron las cajas de Fernet que sobraron en la Serenata 2024. Nada nuevo bajo el sol: cuando el poder se cruza con la boletería, el bombo suena distinto.

Todo es potencial, claro. Todo es “habría”. Pero el malestar es real, la bronca también, y la escena resulta demasiado conocida: la cultura como excusa, la ventajita como método. En Cafayate, al parecer, no sólo se canta: se factura.

No hay aun pronunciamiento oficial -desmentida, se llama- de parte del municipio sobre esta especie, pero lo lógico sería que ante la duda en una administración sospechada como la de Cafayate, mostraran los registros con un escribano delante.

Mientras tanto, el gobierno provincial sigue mirando al sudeste, mientras los funcionarios municipales de Cafayate, habrían afinado mejor las uñas y la reventa que la guitarra.

¿Será que Rita Guevara los acompaña en el bombo?