Alberto Castillo o la ética como ejemplo

ERNESTOBISCEGLIA.COM.AR – REDACCIÓN. – En un escenario político donde la especulación es la norma y la conveniencia personal pesa más que la coherencia, Alberto Castillo, presidente de REMSA, ha dado una lección de ética y compromiso. En un gesto poco común, ha decidido renunciar a su cargo para dedicarse de lleno a la campaña electoral del 11 de mayo, asumiendo con responsabilidad el rol que ha elegido jugar en este proceso.

No se observa en el panorama salteño a ningún otro funcionario que siga su ejemplo. La mayoría prefiere quedarse aferrado a su puesto, esperando ver cómo soplan los vientos electorales antes de tomar una decisión. Castillo, en cambio, ha demostrado que la política no debe ser un refugio de intereses personales, sino un espacio donde se asumen convicciones y se actúa en consecuencia.

Su renuncia es, sin duda, un gesto que marca la diferencia en una Salta donde el oportunismo suele imponerse sobre la ética.