REDACCIÓN – www.ernestobisceglia.com.ar
Verdadera conmoción se vivía en los días previos en los pasillos del Grand Bourg, cuando se supo la dimisión de la ahora ex subsecretaria de Derechos Humanos, Mariana Reyes. El clima se vio mayormente agitado cuando comenzó a trascender que será reemplazada por la Lic. Mirta “Lizi” Mejías, de gran trayectoria profesional y multifacética militancia partidaria.
La Lic. Mejías, es madre de cinco hijos, la menor -Agustina- ya no está en este plano, experiencia que marcó el carácter de Mejías, convirtiéndola en un verdadero referente de madres del dolor. Este sino es sin duda, el mayor carácter de la personalidad de quien ahora tendrá a su cargo un área de naturaleza tan sensible en cuanto a su proyección social.
Mejías, además de ser psicóloga social, acredita una vasta formación académica para esta función habiendo sido -como mujer- la que dio el golpe inicial para derrumbar las celdas de castigos carcelarias, conocidas como “el chancho”. Desde su profesión y en la vida particular, ha formado cadenas de consuelo a madres que han pasado de la misma manera por la terrible experiencia de perder a un hijo.
Ha sido condecorada con la Medalla de Malvinas por los Veteranos de Guerra, debido a su incansable labor en pro de ser quien consuela los problemas derivados del conflicto, a las madres de veteranos caídos en combate y es activa colaboradora de las distintas Asociaciones de Veteranos.
En lo profesional, fundó y preside una Fundación Médica, que trabaja desde hace 24 años sin subsidios, donde acuden quienes deben hacer sus estudios para ingresar o renovar sus puestos de trabajo, hallando no sólo la atención profesional sino el acompañamiento personalizado que les soluciona todo problema.
Ha recibido reconocimiento por parte de agrupaciones de mujeres por su exaltación como observadora de la mujer en la historia a través del campo social y político, como el reciente reconocimiento del fortín Martina Silva de Gurruchaga.
Es columnista en el Diario El Tribuno y colabora con otras publicaciones periodísticas difundiendo estos ideales y realizando una pedagogía pública en materia de derechos humanos.
Como militante, es una mujer que viene del peronismo más puro, siendo una destacada dirigente de bases. En ese aspecto, Lizi Mejías, ha formado siempre al lado de los humildes, desde el anonimato, recorriendo serranías en ocasiones para llevar un remedio o algún alivio a un salteño que sufre.
La Lic. Mejías, llega a esta gestión con programas de moderna concepción en el área de los Derechos Humanos, y apoyada por un equipo de primera línea, con la impronta de que la gestión “tiene que salir a la calle, a los pueblos, a los municipios”. Es una trabajadora de los derechos humanos en diferentes ámbitos, desde el decir, el hacer, desde la Fundación, siempre al lado de la gente.
Es lo que en la política actual se denomina una “outusider”, porque nunca tuvo cargos y esta designación revela el espíritu del gobernador, Gustavo Sáenz -cuyo apoyo a Mejías es irrestricto-, de poner en manos de una mujer con esta trayectoria, un área tan sensible, donde la impronta es proyectar la acción del gobierno de llegar en forma personal como lo hace a cada uno de los sectores con problemas o en un estado de vulnerabilidad en cualquier lugar de la geografía de Salta.
