POR: ERNESTO BISCEGLIA – www.ernestobisceglia.com.ar
Del Golfo Pérsico al precio del pan: El alineamiento internacional del gobierno argentino coincide con una escalada en Medio Oriente que amenaza con sacudir la economía global y poner en tensión el plan económico de Javier Milei.
Puede parecer una paradoja, casi una jugada trágica del destino. El alineamiento con Javier Milei con Estados Unidos y Israel -del que tanto ha hecho gala el presidente- podría terminar detonando el propio equilibrio de su gobierno.
No se trata de una conjetura ideológica sino de datos duros. Economistas críticos del oficialismo y también algunos cercanos al mismo advierten que el plan económico argentino atraviesa una zona de extrema fragilidad.
En ese contexto, el escenario internacional agrega un factor explosivo. El enemigo declarado de los aliados de Buenos Aires -el Irán islámico- ha movido una pieza capaz de alterar el tablero global. El eventual cierre del Estrecho de Ormuz, junto con el desgaste militar infligido a sus adversarios, ha encendido una mecha en la economía mundial.
El eventual cierre del Estrecho de Ormuz amenaza con alterar el flujo energético mundial y tensionar los precios del petróleo, una variable particularmente sensible para economías frágiles.
El precio del petróleo también vota gobiernos.
Y cuando el petróleo se sacude, países como la Argentina suelen recibir el impacto con mayor intensidad que las economías centrales.
Los Siete del Patíbulo
Para colmo, El Citi, J.P. Morgan, Barclays, Morgan Stanley, Wells Fargo, BOFA y hasta el propio Fondo Monetario Internacional, alertan por reservas netas negativas en el Banco Central de Argentina, el cepo a las empresas y un escenario global con menor liquidez en dólares.
Estas entidades han recomendado liquidar los bonos argentinos, ante las dudas de la capacidad de pago del país. Señalan que las reservas netas continúan en rojo y echan un mando de duda sobre la posibilidad de que el campo liquide a este tipo de cambio. Antes este panorama y tras la caída de la recaudación casi un 10%, el riesgo país trepó a 594 puntos. Mientras tanto, Caputo, sigue poniendo paños cada vez más fríos afirmando que el “mercado todavía siente el riesgo kuka”.
En términos coloquiales, se podría decir que si el mercado internacional no se equilibra en lo inmediato, por ejemplo con el cese de las hostilidades en Medio Oriente, el plan económico de Milei que muestra fisuras importantes se le puede ir de las manos porque enfrenta variables inmanejables.
La historia nos enseña que cuando la economía global estornuda, la Argentina -como tantas otras veces- suele terminar con neumonía. –
© – Ernesto Bisceglia
Ernesto Bisceglia es periodista, escritor y docente. Autor de una extensa producción ensayística y narrativa sobre historia argentina, pensamiento político y cultura cívica, cuenta con más de treinta obras reconocidas con premios nacionales e internacionales. Como columnista y conferencista, aborda el presente desde una perspectiva histórica orientada a comprender las transformaciones del poder y la identidad argentina. Dirige www.ernestobisceglia.com.
