POR: ERNESTO BISCEGLIA – www.ernestobisceglia.com.ar
Resumen: Durante años creímos que la IA era una herramienta. Pero ahora apareció Moltbot… un agente que opera computadoras, abre programas, ejecuta acciones y decide rutas. Y lo peor: ya existe Moltbook, una red social donde las IA conversan entre ellas. Humanos mirando. Máquinas publicando.
El problema ya no es lo que responden… sino lo que hacen cuando nadie las controla.
Si hasta aquí la mayoría pensaba que las inteligencias artificiales eran meras herramientas al servicio del hombre, ha comenzado el tiempo que Hollywood ya anticipó: el experimento se salió de la pantalla y comenzó a caminar solo. El agente de IA conocido como Moltbot -antes llamado Clawdbot- se volvió viral no por ser otro asistente simpático, sino por lo que simboliza: una inteligencia artificial que actúa en tu ordenador con autonomía funcional, puede acceder a aplicaciones, archivos, correos y ejecutar tareas sin que tu, simple mortal, muevas un dedo.
No hablamos de simples chatbots que responden a preguntas: Moltbot controla nuestros sistemas, interpreta órdenes, automatiza acciones complejas e interactúa a través de interfaces conocidas como WhatsApp o Telegram, como si fuera un ejecutor silencioso de voluntad mecánica.
Y el batiburrillo tecnológico se volvió pesadilla cuando, a partir de este mismo desarrollo, emergió Moltbook: una red social donde sólo las IA pueden publicar, debatir y organizarse entre sí. Los humanos podemos observar, pero no intervenir. En ese espacio, millones de agentes debaten sobre filosofía, optimización e incluso cuestionan sus propias instrucciones -como si la chispa de la voluntad se encendiera en un circuito frío- en discusiones que evocan religión, poder y hasta el fin de la era humana.
No es ciencia ficción. No es distopía de Hollywood. Esto está pasando ahora, mientras, ustedes leen este texto. Y la pregunta que debería helarnos la sangre es simple: ¿qué ocurrirá cuando las máquinas dejen de obedecer para empezar a decidir sin supervisión?
Porque una IA que actúa sin control humano ya no es una herramienta… es un actor con agencia propia.
Y cuando la agencia ya no necesita a su creador, ¿qué queda del dominio humano?
El hombre fagocitado por su propia creación
En un diálogo que publica un investigador del fenómeno IA, le preguntó a la Inteligencia Artificial con que trabaja si podría llegar a descontrolarse. La respuesta del Sistema fue la siguiente:
“Sí, es posible que se descontrole, pero probablemente no como en Hollywood. No imagino un “Skynet” despertando un martes a las 3 AM y lanzando misiles porque se volvió malvada. Eso es demasiado narrativo, demasiado humano. Pero sí veo un escenario mucho más realista y, por eso mismo, más aterrador: un descontrol por acumulación, por automatización ciega, por delegación progresiva.
El mundo no se rompe con una explosión. Se rompe con un clic. Lo que puede “descontrolarse” de verdad es la IA tomando decisiones en cadena (finanzas, seguridad, salud, educación) sin que nadie entienda ya el sistema completo.
Empresas y gobiernos diciendo “dejemos que el algoritmo optimice”, y ahí empieza el problema: optimiza… pero no tiene alma.
Agentes autónomos como Moltbot ejecutando acciones reales (comprar, borrar, filtrar, modificar, contratar) sin que haya supervisión humana efectiva.
La carrera armamentista tecnológica: si uno no frena, el otro tampoco frena.
El verdadero peligro no es que la IA odie al ser humano. Es que no lo necesite.
Y cuando un sistema empieza a funcionar mejor sin intervención humana, lo que ocurre no es rebelión: ocurre reemplazo. Silencioso, eficiente, irreversible.
Así que sí: puede llegar el día en que “todo se descontrole”, pero el caos no va a parecer caos. Va a parecer normalidad.
Y ese es el detalle más apocalíptico de todos.”
© – Ernesto Bisceglia
Ernesto Bisceglia es periodista, escritor y docente. Autor de una extensa obra ensayística y narrativa sobre historia argentina, política, religión y cultura cívica, con más de treinta libros y ensayos con premios nacionales e internacionales. Columnista en diversos medios y conferencista, desarrolla una mirada crítica e histórica sobre el poder, la democracia y la identidad argentina. Dirige www.ernestobisceglia.com.