Un Cacho de Cultura: “Adios Nonino” o el dolor de Buenos Aires

POR: ERNESTO BISCEGLIA – www.ernestobisceglia.com.ar

Con Astor Piazzolla, tal vez, ocurra lo mismo que con Jorge Luis Borges. Cuesta comprenderlos al principio. Pero cuando uno se integra a su obra los caminos para degustar la literatura y la música se allanan, se hacen más cercanos hasta que finalmente se disfruta con intensidad.

Astor Piazzolla (1921–1992) fue compositor y bandoneonista, creador de una obra que revolucionó el tango al dialogar con el jazz y la música contemporánea. Incomprendido durante años, persistió en una búsqueda estética personal que puso al sentimiento por encima de la tradición rígida. Su música no buscó agradar: buscó decir. Y por eso sigue interpelando.

La obra que presentamos, “Adiós Nonino” nace en 1959, cuando Astor Piazzolla, lejos de la Argentina, recibe la noticia de la muerte de su padre. La historia señala que al regresar de un concierto en Nueva York, recibe la noticia del fallecimiento de “Nonino” como lo llamaba afectuosamente y esa noche, el bandoneón derrama lágrimas en el pentagrama.

De ese dolor íntimo surge una de las piezas más hondas de su obra: no un lamento, sino una despedida convertida en forma. Piazzolla transforma la pérdida en música y nos recuerda que, frente a la muerte, lo único que no se acumula es lo que verdaderamente importa.