Próceres y Tumbas

Cementerio de la Santa Cruz: El Mausoleo del Brigadier General Rudecindo Alvarado

Rudecindo Alvarado Militar argentino en la Guerra de la Independencia americana se distinguió en numerosas batallas, a las órdenes de Belgrano, San Martín y Bolívar. En Chile alcanzó el grado de mariscal de campo, en Perú de gran mariscal y brigadier general en la Argentina. Fue gobernador de Mendoza en 1829 y de Salta en 1831 y en 1856. En 1854 el presidente Urquiza lo nombró ministro de Guerra y Marina.

ARGENTINA-SALTA-POR ERNESTO BISCEGLIA.- El Cementerio de la Santa Cruz de la Ciudad de Salta, custodia el descanso y sostiene la memoria para los presentes de los fundadores de la Patria Argentina. Hombres y mujeres que dieron hasta la vida por la libertad de estas tierras. Uno de ellos es el Brigadier General, Rudecindo Alvarado.

 

El Mausoleo que donde estuvieron los restos de este ilustre patriota se halla ubicado en la galería principal de ingreso al Cementerio, hacia el costado izquierdo y su factura también es obra de Fray Luis Giorgi.

 

Esa calle principal es el sector más antiguo del Cementerio donde se ubican los mausoleos de las familias tradicionales del siglo XIX. En su mayoría fueron levantados utilizando materiales de la zona y su construcción se debe a la mano de los grandes maestros constructores, en mayoría italianos de aquella época que dotaron a los mismos de una gran riqueza arquitectónica.

 

Así pueden observarse delicados y a veces imponentes ornamentos ubicados en los frentes, franqueados por puertas aplicadas en herrería artística y detalles en bronce. Se destacan las placas conmemorativas y los datos personales en algunos casos.

 

El conjunto muestra una variedad de columnas, capiteles, frisos y bajos relieves, así como cadenas y molduras que acompañan esculturas de ángeles, cruces y copones. En otros casos se reproducen formas de viviendas urbanas con puertas y ventanas, así como galerías. Destacan las composiciones realizadas en vitraux.

 

El Brigadier Rudecindo Alvarado

Nacido en Salta el 1 de marzo de 1792, era hijo de un comerciante español –Juan Francisco de Alvarado- y de Luisa Pastora Toledo y Pimentel. Educado en la primeras letras en Salta estudió Derecho en la Universidad de Córdoba, debiendo abandonar la carrera para volver y ponerse al frente del negocio a la muerte de su padre.

En uno de sus viajes a Buenos Aires, estando allí se produjo el Movimiento del 25 de Mayo de 1810, uniéndose al Ejército. Formaría con el General Manuel Belgrano durante el “Éxodo Jujeño” y combatió en Las Piedras, Tucumán, Salta, Vilcapugio, y Ayohuma. Hizo también la tercera campaña al Alto Perú al mando de Rondeau, luchando en Puesto del Marqués, Venta y Media y Sipe Sipe.

 

Más tarde se incorporaría al Ejército de los Andes bajo órdenes del General José de San Martín luchando en Chacabuco. Después de esta batalla marchó hacia el sur de Chile, participando en las batallas de Curapaligüe, Gavilán, Concepción y Talcahuano. De regreso hacia el norte, luchó en la derrota de Cancha Rayada y en la victoria definitiva de Maipú, el 5 de abril de 1818, como comandante del ala izquierda.

 

Al retiro de San Martín del Perú, nombró como Gran Mariscal del Perú y jefe de todas las tropas a Alvarado. Fue nombrado gobernador de la guarnición de El Callao, pero ésta se sublevó y se pasó a los realistas. Fue tomado prisionero y trasladado a La Paz, pero al llegar la noticia de Ayacucho, sus propios carceleros lo liberaron.

 

Gobernaciones en Mendoza y Salta

Volvió a Buenos Aires y fue nombrado Inspector General de Armas. Se unió al ejército que llevaba la Campaña del Brasil, pero no participó de ésta.

 

En 1828 regresó a Chile a cobrar sus sueldos atrasados. De regreso, de paso por Mendoza, estalló allí una revolución de inspiración unitaria, dirigida por Juan Agustín Moyano. Éste lo nombró gobernador en agosto de 1829, pero era Moyano el verdadero jefe de la provincia. Pero el general Aldao regresó y puso sitio a la ciudad; Alvarado negoció con el caudillo y firmó un tratado de paz, pero Moyano se preparó para resistir. Aldao lo derrotó el 22 de septiembre en Pilar y tomó prisionero a Alvarado. Pero mientras fusilaba a varios oficiales en venganza por la muerte de su hermano, muerto mientras negociaba la paz, lo dejó en libertad poco más tarde y le dio un pasaporte para que pudiera ir a Salta.

 

El gobernador de Salta, Juan Ignacio Gorriti, lo envió a firmar la adhesión de Salta a la Liga del Interior con el general Paz. Éste, a su vez, lo envió a entablar negociaciones con el gobernador santafecino Estanislao López.

 

De regreso en Salta fue elegido gobernador por el partido unitario. Pero pronto se produjo la captura de Paz en Córdoba y la retirada del general Lamadrid a Tucumán. Éste pidió ayuda a Alvarado, pero éste se negó a ayudarlo en la batalla de La Ciudadela; que resultó una derrota unitaria frente a Facundo Quiroga. Éste invadió el sudeste de la provincia, provocando la renuncia de Alvarado en diciembre de 1831.

En 1852, poco después de Caseros, fue electo diputado al Congreso Constituyente de Santa Fe; pero no pudo viajar por estar enfermo. El presidente Urquiza lo nombró ministro de Guerra y Marina.

 

En abril de 1855 fue electo gobernador de la provincia de Salta. Tuvo una gobernación turbulenta, mezclándose en las luchas internas en la provincia de Tucumán. Renunció al fracasar en esa empresa, en octubre de 1855. Siendo sucedido por Manuel Puch. Su gobierno había sido bastante estéril en realizaciones, aunque pudo crear y organizar algunas escuelas.

 

No participó en ninguna actividad política después de su última gobernación. Murió en junio de 1872, con 80 años de edad. Su cuerpo descansa en el Panteón de las Glorias del Norte.

 

El Mausoleo

De composición ecléctica, se destacan los muros de gruesos espesores con arcos ojivales. El friso y todo el conjunto están ornados con motivos vegetales, hojas de acanto, coronas de flores, clepsidras aladas, vasos y querubines en relieve. Cuatro columnas truncas, las cuales se han perdido actualmente. La obra culmina con un pináculo y una cruz de hierro forjado.

 

El historiador, Roberto Vitry, cuya investigación fuera muy profunda, sostenía que en ese subsuelo podría hallarle el féretro de Fray Luis Giorgi, constructor de ese mausoleo y los otros de tiempos fundacionales del Cementerio de la Santa Cruz.

 

Los restos del Brigadier General, Rudecindo Alvarado, descansan hoy en el Panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral Basílica de Salta.

 

Fuentes:

Cementerio de la Santa Cruz-Recorrido Pedrestre

Biografía de Rudecindo Alvarado: www.biografías argentinas.com

 

Agradecimientos

Señor Director de Cementerios: Julio Villafañe

Señor: Mario Cruz

Fotografía: Gustavo Tapia.

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